La receta
Inspirada en el método de James Hoffmann: simple, sin chachara. Posición normal, sin invertir, sin precalentar. Una taza limpia y dulce, difícil de cagarla.
Lo que necesitas
- Ratio: 11 g de café / 200 g de agua (1:18).
- Molienda: media-fina, que salga similar para espresso, si no tienes como moler así de fino, intenta llegar lo mas fino posible.
- Agua: para tueste claro, recién hervida (90 °C). Para medio o tostado, 85–90 °C.
- Tiempo total: unos 2:30.
Paso a paso
- Coloca el filtro de papel en la tapa y monta la AeroPress en posición normal sobre la taza o jarra. No hace falta enjuagar ni precalentar.
- Añade los 11 g de café molido.
- Arranca el temporizador y vierte los 200 g de agua de una vez, mojando todo el café.
- Pon el émbolo encima sin presionar, solo apoyado, para frenar el goteo. Deja reposar 2 minutos.
- A los 2:00, haz un swirl suave: gira la AeroPress en círculos para que el café asentado caiga al fondo. No remuevas.
- Prensa lento y constante hasta el final, parando cuando oigas el siseo. Sin forzar.
Si algo sale mal
- ¿Ácido o flojo? Sube la temperatura del agua o muele más fino.
- ¿Amargo o áspero? Baja la temperatura o muele más grueso.
- ¿Quieres más cuerpo? Sube a 13 g manteniendo los 200 g de agua.
La receta completa la encuentras aquí